Si amanece y ves que estoy durmiendo... despiértame.

Eres un ganador, no porque no hayas perdido nunca sino porque nunca das nada por perdido. Regalo de Cherokee

sábado, 17 de marzo de 2007

¿Qué es la felicidad?


Una compleja identificación; algo tan subjetivo que se desparrama en una cantidad interminable de conceptos...

Voltaire por ejemplo exclamaba: “Buscamos la felicidad pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa sabiendo que tienen una.” Sin embargo, el teólogo Chalmers opinaba “que consiste en tener algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.”

El gran Groucho decía: “Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna...”

Para Borges no significaba ninguna dificultad: “He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí misma”

Y así como para Bucay “la felicidad es la certeza de no sentirse perdido”, para Françoise Sagan consistía “en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.” Aunque Woody Allen afirmaba que “la única manera de ser feliz es que te guste sufrir”; mientras que para Antonio Galaes darse cuenta que nada es demasiado importante

Claro, Muslih-Ud Din Sadi, observó que “el hombre, por lo común sólo sabe reconocer su felicidad en la medida de la desgracia que ha experimentado.” Y es interesante lo que sostiene Tohre: “la felicidad no es algo que se experimenta sino que se recuerda.” Y uf, cuánto hemos comprobado lo que afirma John Driden: “Toda la felicidad que se puede alcanzar está, no en el placer, sino en el descanso del dolor.”

Y al final tiene razón Cecilia Bohl de Faber: “ ¡La felicidad! No existe palabra con más acepciones; cada uno la entiende a su manera.”