Si amanece y ves que estoy durmiendo... despiértame.

Eres un ganador, no porque no hayas perdido nunca sino porque nunca das nada por perdido. Regalo de Cherokee

viernes, 7 de septiembre de 2018

Mimosa y Mimosa


Hace tiempo en Brasil, vi la mimosa,




un arbusto, un seto muy especial con una flor preciosa de color lila. Después me enteré de muchas cosas: que, por ejemplo,  se le conoce tradicionalmente como púdica sensitiva o vergonzosa. Esto se debe a que cuando se rozan con los dedos sus hojas ovaladas y finas, éstas tienden a plegarse o a cerrarse. También ocurre cuando el viento sopla muy fuerte y por las noches. Expertos en botánica afirman que esa acción forma parte de un mecanismo de defensa que aplica la mimosa.

Puede ubicarse sin ningún problema en las áreas internas de la casa, aunque es indispensable que tenga contacto con la luz para que pueda prosperar adecuadamente.

Un dato curioso es que cuando la mimosa tiene contacto con el humo, se vuelve muy sensible y probablemente sus hojas se dañen o marchiten. Así que para los fumadores no es opción tener esta planta en casa.

Una recomendación esencial es que no se debe manipular constantemente la mimosa porque es una planta que requiere de energía para cumplir con la acción de plegarse cuando lo requiera. El contacto activo con las manos, le “roba” esa energía.



Y por otro lado, también está la mimosa de la Acacia que es un árbol de crecimiento rápido que en cuanto está acabando el invierno y comienza la primavera, podemos ver cómo empieza a florecer.

Lo más característico de la acacia son sus flores, las mimosas de color amarillo intenso en forma de esfera. Además, como es un árbol que puede llegar a alcanzar los 15 metros de altura, se convierte en un árbol llamativo cuando está en plena floración. Destaca también que es un árbol de hoja persistente.



Si nos centramos en las flores de la mimosa, podremos observar que son preciosas. Además de la forma esfera perfecta en color amarillo intenso, las flores también tienen un aroma embriagador.

Por otro lado, hay que destacar que uno de los problemas que tiene la acacia está relacionado con su crecimiento. Por lo general, el crecimiento de los árboles suele ser de la siguiente manera: primero crecen las raíces y a medida que estas van creciendo, también van creciendo las ramas pero no al mismo ritmo. Es decir, si por ejemplo las raíces crecen dos metros, las ramas crecerán un metro.

En el caso de las acacias, el crecimiento radicular (crecimiento de las raíces) va parejo al crecimiento aéreo (crecimiento de las ramas). Entonces la parte aérea tiene una ramificación un tanto débil, y pueden partirse por la mitad después de un temporal.

Se expande tanto que en países como Portugal es un árbol no deseado.

Existen unas 1400 especies aceptadas, aunque hay más de 3000 descritas en todo el mundo. Es, con diferencia, uno de los que más se ha extendido.

Puede encontrarse en las regiones tropicales y subtropicales de todo el planeta, sobretodo de África y Australia. Por aquí son muy populares la Acacia dealbata, encontrándose incluso asilvestrada en algunos puntos, y la Acacia saligna.